Del amor y otras mentiras…

Del amor y otras mentiras

Querida amiga,

Me duele ver cómo te haces daño preguntándote ¿Porqué no eras lo bastante buena?...
Me duele ver cómo justificas todas sus gilipolleces, excusando que quizás le hablaras mal y que por eso quizás te haya dejado de llamar...
Me duele saber que era un embaucador. Un 'prenda' más de todos los de la colección...

Y te voy a decir algo: lo peor de todo es, que si toda la energía que estás poniendo para idealizarle, la transformases en dignidad, no tardarías ni un segundo en ver, que en la vida, aunque no todo sea blanco o negro, hay cosas que sí lo son: O quieres o no quieres, o te quieren o no te quieren. No hay mucho más.

Ahora, amiga mía, no hagamos un drama. Vuelvo a apelar a tu dignidad; al que te quiera, que te quiera bien. Hoy tú eres la dejada, pero seguro que tú has dejado otras veces. Es un equilibrio que nos permite saber lo que hoy no recuerdas: que igual que una vez te quisieron, te volverán a querer. Que sí, que hay muchas mujeres más jóvenes que tú, más interesantes que tú, más 'todo' que tú... Y también las hay menos, mucho menos. Que para gustos los colores, no?

¿Sabes dónde está el truco? En quererte a ti misma. En perdonarte todas las excusas que le perdonaste a él y en ser feliz.

Enamórate de ti misma, amiga. Porque si tú no te quieres bien, nadie más te va a saber querer.

De tu recuerdo y otras cosas prescindibles

De tu recuerdo y otras cosas Prescindibles

Ana Borrego

Dicen que el tiempo pone a cada uno en sitio…Espero que haya vacantes en el infierno.

Tras un simple beso, una tarde de invierno cualquiera, nos
prometimos amor eterno. Ahora pienso que todos tenemos un
momento estúpido en nuestra vida del que no nos percatamos
hasta pasado un tiempo.

Decidiste condenarme al ostracismo y te llevaste contigo todas mis
promesas de amor. Eso sí, olvidarme, no me olvidaste así como así.

Mientras pudiste explotar ese servilismo desaforado que me
caracteriza, aprovechaste para jugar a dos bandas, y mientras me
dejaba la piel por volver a ganar tu corazón, me cambiaste por otra
con unas tetas y un culo inversamente proporcionales a los míos y
un cerebro cerrado por vacaciones. Ingenua de mí, perdí tantas
horas tratando de complacerte, tantas noches de insomnio, tanto
derroche de amor no correspondido, que no fui consciente de tu
doble juego.

Pero todo llega, querido. Y llegó el momento en el que mis ojos se
abrieron y mis sentidos se pusieron en alerta…y estalló la tormenta.
Resentimiento?, despecho? Llámalo X. Te abandoné como el que
abandona la cárcel tras años de reclusión, sin dejarte siquiera
ofrecerme esa disculpa que ya sabía no iba a llegar nunca. El
ignorarte fue mi mejor arma y mi mayor venganza.

Lejos de ti he conocido lo que es la felicidad, soy libre, soy como
realmente quiero ser. Sé que andas vagando por esquinas de amor
de compra y venta, obnubilado por sustancias de dudosa
procedencia, y sabes qué? No me importa en absoluto, solo deseo
que te vaya bonito. Tu recuerdo formará parte de mi historia, eso es
inevitable, pero más importante será tu olvido, ya que recordarte
siempre será algo prescindible.

Ya no te quiero, pero como dijo Neruda, tal vez alguna vez te quise.

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