La mujer, el palo y el despacho

Voy a comenzar esta historia por el final. Mi última frase será, vete a tomar por ... y ya está. La historia habrá concluido.

Sabéis porqué?

Porque estaré cansada de aguantar a ese compañero que te hace la vida imposible, que no se entera que ser profesional y mujer no es sinónimo de haber llegado a tu puesto por hacerle un favorcillo a nadie.

Porque estaré cansada de aguantar a ese jefe que por ser mujer te pone un apelativo cariñoso que si fueras hombre ni se le pasaría por la cabeza ponerte.

Porque estaré cansada de ver que siendo madre, las oportunidades merman.

Porque estaré cansada de ver cómo se sorprenden cuando hablo de baloncesto.

Porque estaré cansada de ver cómo el papanatas de turno me repite las cositas muy despacio por si no me he enterado.

Porque estaré cansada del 'tú machito y esa una zorra'.

O quizás, solo quizás, porque estaré en un mundo en el que el significado que le dan algunos hombres  a la igualdad es sinónimo de un bocadillo de longaniza. se la comen para desayunar.

Mientras el mundo sea mundo, y existan hombres y mujeres, la igualdad nunca existirá porque no somos iguales. Mientras tanto, seguiré invitando a los que me plazca a irse a tomar por...

 

 

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